Mis Escritos

Mis escritos

son gratutitos

copia y pega

y ya está.

Los derechos de autor son demasiado caros

son la excusa del depredador

para hacer dinero fácil

a costa del escritor.

Por eso prefiero confiar

en que se reconocerá mi autoría.

Por eso, yo regalo mi trabajo

siempre que reconozcan mi autoría...

Copia y pega y es todo tuyo,

con mi nombre en el final.

Gracias

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sábado, 12 de enero de 2008

La necesidad del ridículo.

Demasiadas veces los escritores nos dejamos asaltar por el miedo a hacer el ridículo, y no publicamos debido a ello.
Y no solo los escritores, también los científicos sufren de ese mal.
Pero he aquí que la posibilidad de caer en ridículo, no sólo ha de ser bienvenida, sino que además es necesaria.
De no ser por la teoría de la generación espontánea -que hoy nos parece absurda y ridícula- jamás se habría inventado el microscopio, pues dicho artefacto se inventó en aras de probar o refutar dicha teoría, la teoría no sólo fue refutada, sino que además fue despedazada totalmente, pero gracias a ella fue que se inventó dicho aparato, que no existiría de no ser por ella.
Por otro lado, en los tiempos de Galileo -quien sufrió de arrestos domiciliares por decir que La Tierra se mueve- todo el mundo creía que el mundo era plano, de allí es que viene la palabra "planeta", es decir objeto plano; que sobrevivió a la teoría que le diera origen (o sea, que al mundo deberíamos llamarle redondeta o esferoide y no planeta).
Si los grandes genios de la humanidad se hubieran detenido ante la posibilidad de hacer el ridículo, todavía estaríamos en las cavernas, o peor, durmiendo sobre las ramas de los árboles; piénsese nada más en los más de dos mil intentos fallidos de Tomás Alba Édison de encerrar a la luz dentro de una bombilla, y lo mucho que fue ridiculizado; sistemática y continuamente, en su tiempo. Si Édison hubiese cedido a las presiones de la sociedad de su época, no tendríamos bombillos, ni cinematógrafo, ni nada...
Pero claro, con esto no quiero decir que cada quien publique lo primero que se le ocurra, el truco está en escuchar al corazón, si este nos dice que es menester que publiquemos un trabajo, por muy ridículo que nos parezca, hemos de publicarlo; aunque sea para estimular a alguien que discrepe de lo que decimos; nunca se sabe; tal vez el mencionado señor invente algo útil para probar su punto, algo que jamás nacería si nos empeñáramos a hacer el ridículo.
De manera que el ridículo no sólo es algo que debe ser aplaudido, porque nos alegra la vida a través de sus ocurrencias, sino que además es una necesidad para la consecución del progreso en todos los campos del saber humano.
La odisea de pensar según paradigmas distintos a los aceptados, es un camino difícil, pero es el único camino que conduce al progreso.
(Felipe Antonio Santorelli)

El Universo a modo de fuente (modelo y primer ensayo)

Hay dos posibilidades; según la física moderna, de cómo está hecho el universo y hacia dónde va.
Una es la del universo expansivo, según la cual éste se expandirá hasta que se enfríe y deje de moverse. La otra versión es más fascinante y habla de un universo que alcanzará una zona de máxima expansión y luego comenzará a contraerse hasta finalizar en un Big Crunch.
Cuál de las dos teorías sea cierta depende de cuánta materia oscura hay en el universo, ya que si la masa de la materia oscura es suficiente como para invertir la expansión, llegará un momento en que el universo comenzará a contraerse.
Ahora, a partir de esta segunda hipótesis, quiero acotar que el tiempo no está separado del espacio sino que es parte intrínseca de; e inherente a él.
De modo que si viajamos hacia el Big-Bang, viajaríamos hacia el pasado y si viajáramos hacia el Big- Crunch, viajaríamos hacia el futuro.
Pero no solo; hay una pregunta que me inquieta; ¿a dónde va a parar toda la materia y energía que entra por los agujeros negros?; si la materia-energía no se destruye, ¿dónde están los agujeros blancos por los que sale toda esa materia-energía absorbida por los agujeros negros?; y conste que en el centro de todas las galaxias hay un agujero negro súper masivo, aparte los que hay regados en todo el cosmos, producto de la compresión de las estrellas.
Hasta ahora nadie ha visto un agujero blanco que expulse energía, como si fuera un pequeño Big-Bang separado del que le diera origen al universo mismo.
Por tanto me he imaginado al Universo como un esferoide multidimensional (lo llamo así pues no sabría cómo llamarlo, ya que mi cerebro todavía piensa tridimensionalemnte), que además es hueco en su interior, como una fuente, de modo que toda la energía que entra al centro de la oquedad universal a través de los agujeros negros y el Big-Crunch, sale nuevamente por el Big-Bang.
Según este modelo, el Universo no tuvo un principio ni tendrá un fin, sino que se recicla a sí mismo, eternamente, ajeno al tiempo en él contenido; pues también el tiempo, que es parte del contínuum espaciotemporal se reciclaría al ser absorbido bajo la forma de estrellas, nebulosas y galaxias, por los diferentes agujeros negros; incluyendo al Big-Crunch.
¡Y sí, estoy hablando de un Universo cíclico!
El agujero blanco siempre estuvo allí; es el Big-Bang, que pasaría a ser el Polo Norte de este esferoide multidimensional, mientras el Big-Crunch sería su Polo Sur, y la zona de máxima expansión y mínima contracción sería su Ecuador.
No debemos tratar de entender al Universo en términos de tiempo lineal, porque el tiempo es una de sus características; es parte de su constitución.
La materia-energía ni se crea ni se destruye, se transforma, se mueve, se desplaza, eso sí, pero no se destruye.

Viajes en el tiempo (primer ensayo)

Según la física moderna, nuestros cuerpos son una concentración masiva de espacio-tiempo, lo cual significa que somos parte integrada al universo en que vivimos y que resulta imposible separar nuestros cuerpos del contínuum espaciotemporal sin consecuencias (tal vez catastróficas) para su estabilidad.
De modo que los viajes en el tiempo permanecerán en la ciencia ficción per secula seculorum, a menos que nuestro desplazamiento en el pasado, se corresponda con el desplazamiento en el presente de alguien que nos sustituya y a quien sustituiríamos, y además ambos deberíamos tener la misma masa. Esa posibilidad ha sido abordada por la serie televisada Quantum Lip (salto cuántico).
La única manera de que yo viaje al pasado es que alguien del pasado; con los mismos kilos y demás dimensiones de mi cuerpo, viaje al presente a tomar mi lugar, el mismo discurso vale para los viajes al futuro.
De ser posible, ¿qué pasaría si alguien viajara en el tiempo sin ser substituido por otra persona?, la ausencia de ese alguien ¿sería suficiente para generar un pequeño agujero negro?, ¿o cuando menos se produciría una singularidad?
Y en el pasado, el aumento de la masa universal causado por mi presencia, ¿sería despreciable para la estabilidad del contínuum?, o por el contrario ¿generaría desbalances y un efecto avalancha que modifique las relaciones gravitacionales de todos los cuerpos?; y de ser esta última la consecuencia acertada, ¿cómo se verificaría dicho efecto avalancha?, ¿qué eventos y fenómenos serían resultado de él?
La física relativista nos regaló la paradoja del abuelo y el nieto, según la cual; si viajo al pasado y mato a mi abuelo antes de que él tenga hijos, yo no pude haber nacido y por tanto no pude haber viajado al pasado, por lo cual mi abuelo si tuvo hijos y yo si nací y viajé al pasado a matar a mi abuelo (de dicha paradoja se desprendió la teoría de los universos paralelos), pero ¿qué posibilidades reales hay de viajar al pasado sin causar estragos tanto en el pasado como en el presente por la sola ausencia en un tiempo y presencia en el otro de un cuerpo que es masiva concentración de espacio tiempo?
Creo que los físicos y los matemáticos nos deben una explicación teórica de lo que significaría el viaje en el tiempo, en términos matemáticos y numéricos, traducidos a predicciones físicas acordes con el hecho de que nuestros cuerpos son espacio tiempo comprimido y condensado de forma masiva.

La realidad del tiempo

Si hay algo que me intriga es este tiempo multidimensional que percibimos como si fuera lineal, sobre todo después de tres acontecimientos que me sucedieron sobre lo que se ha dado en llamar la falla de Boconó, entre los estados Mérida y Trujillo.
El primero de estos eventos sucedió cuando iba manejando hacia Santa Ana, desde Boconó, ambas poblaciones situadas en los Andes Trujillanos
En la carretera -perfectamente asfaltada para la época-, me conseguí con un automóvil; con tres monjas adentro, y como iban relativamente despacio y yo estaba apurado (como cosa rara), pasé el auto en cuestión.
Más adelante, a pocos kilómetros, me conseguí delante de mi ¡el mismo auto con las mismas monjas!, desconcertado, las volví a pasar para encontrármelas de nuevo pocos kilómetros más adelante.
Cuando comenté el fenómeno, recibí noticias de que tres monjas habían muerto en esa carretera al caer al precipicio en su auto.
Pero un momento, los fantasmas no andan en automóviles, ¿o sí?
El segundo evento sucedió bajando de la Virgen de la Paz; en la ciudad de Trujillo, capital del estado que lleva el mismo nombre.
En mi auto íbamos dos hombres y dos mujeres, y los cuatro le vimos.
Era medianoche, y a un lado de la carretera, había un hombre en muletas mirando hacia nuestro auto, bajé la velocidad para cerciorarme de que el señor no necesitara ayuda, para preguntarle pues, si podíamos ayudarle; pero cuando lo tuve en frente y apuntó su rostro hacia mi, se me heló la sangre, el hombre era translúcido, como transparente y en sus ojos vi el signo de la muerte.
Lo extraño es que después de alejarme del hombre, miré por el espejo retrovisor y alcancé a verle; sin sus muletas, y para colmo el hombre se parecía a una foto que tiene mi madre de mi abuelo materno, la única diferencia es que el señor de las muletas era menos calvo.
¿Se ven los fantasmas en los espejos?, lo dudo.
La tercera anécdota, sucedió en Tovar, estado Mérida, yo vivía con una mujer que ahora es madre de mis hijos, pero estamos separados.
Eran aproximadamente las tres de la madrugada, yo no tenía sueño así que me puse a jugar pinball en una consola nintendo.
En el otro cuarto dormían Juana y los niños, de pronto miré hacia la sala y la vi.
Era una mujer pelirroja con un blue Jean y una franela roja, ¡igualita a Juana!;
la llamé, se me hizo la loca, salí a ver, revisé el baño y estaba vacío, revisé la puerta que daba a las habitaciones -vivíamos en un hotel que yo administraba-, cerrada; revisé la puerta que daba a la cocina, cerrada.
Entré al cuarto en que dormían mi mujer y los niños, suponiendo que tal vez Juana estaba sonámbula, pero me la encontré en la cama, no en Jean y franela, sino en baby doll, profundamente dormida.
¿A quién vi? ¿Van los fantasmas vestidos de pantalón y franela?, ¿no y que eran seres descarnados?, ¿para qué quiere un ser descarnado ropa?
Tengo entendido que el tiempo es multidimensional, y que la linearidad del tiempo es una ilusión generada por nuestros cerebros para entender nuestro complicado entorno.
¿Es posible que en las zonas de fallas tectónicas, las imperceptibles vibraciones de la corteza terrestre interfieran con nuestras ondas cerebrales dándonos acceso a la multiplicidad del entorno temporal?
Acaso las monjas; en su propio espacio tiempo quedaron tan sorprendidas como yo, de ver un auto verde -el mío- sobrepasándolas tres veces seguidas en la misma carretera.
Acaso me vi a mí mismo, con unos setenta años, bajando de
la Virgen de la Paz, o tal vez vi a un señor mayor que pertenecía a otro espacio tiempo.
Acaso la mujer que atravesó mi sala sí era Juana, pero en un futuro no muy distante del momento en que se produjo el evento.
Se me hace que en ciertas zonas de elevada actividad (sísmica, volcánica o de otra índole), se abren portales hacia el pasado y futuro o los tiempos se entremezclan en una especie de calidoscopio, como el que viera Borges cierta vez.
Mucho se me hace que el tiempo no es lo que creemos que es, tal vez ni siquiera existe algo como el tiempo, tal vez lo único que en verdad existe, es el ahora eternizado e inamovible.
Tal vez el tiempo es parte intrínseca de la constitución de nuestros átomos, es decir que el tiempo no fluye ante nosotros sino que es parte de nosotros...somos espacio-tiempo hecho carne

La originalidad y la innovación (hacia una teoría de ellas)

Mucha gente se pregunta cómo los genios de la historia han logrado innovar e inventar a lo largo y ancho de la historia.
La verdad es que la creatividad del hombre no se basa en el crear en sí; ya que no somos dioses y carecemos de la capacidad de hacer aparecer algo de la nada.
La creatividad se refiere más bien a la inventiva, que es el organizar de manera distinta objetos preexistentes, de manera de obtener un objeto novedoso y con funciones nunca vistas.

Cierta vez, dos hermanos -creo que eran fabricantes de bicicletas- decidieron armar un artefacto, para lo cual unieron el motor de un automóvil, la hélice de un barco, la cabina de un autobús (¿o era un tranvía?), dos ruedas de bicicleta y muchas tablas de madera; y consiguieron forjar un perol, y el perol...¡voló! Pues sí, lo adivinaron, estaba hablando de los hermanos Wright, los inventores del avión.

La Gestalt nos enseña que el todo es mayor que la suma de sus partes; así, la suma de las partes del aparato construido por los hermanos Wright, podríamos llamarlo artefacto, aparato o perol incluso, pero el todo organizado se ha denominado "avión" o "aeroplano", y ha revolucionado el siglo XX.

De manera que; para lograr la originalidad y la innovación, todo lo que hay que hacer es tomar los elementos preexistentes y organizarlos en todas las maneras posibles e imaginables, hasta obtener una nueva organización, con una novedosa función.
Cuando Tomás Alba Édison inventó el bombillo, ya existían el vidrio y los hilos conductores de electricidad -en efecto, la electricidad ya había sido descubierta-; y la genialidad de Édison consistió en reorganizar dichos elementos de una manera diferente, logrando así una función novedosa.

De manera que la flexibilidad de pensamientos, la mente abierta, la osadía de aceptar paradigmas distintos de los comúnmente aceptados, y una amplia cultura general son indispensables para el surgimiento de la originalidad y la innovación.
La especialización es importante para profundizar en lo que ya existe, en sus usos, alcances y funciones, pero suele también ser una traba para la innovación.
Prueba de ello sean los siguientes ejemplos:
1) El inventor de la vacuna; Pasteur, no era médico sino químico.
2)El inventor del bombillo y el cinematógrafo; Édison, era autodidacta, jamás estudió en una universidad.
3) El creador del Quijote; Cervantes, solo tenía estudios medios, tampoco pisó una universidad en su vida.
4) El mejor poeta francés del siglo XX; Prêvert, pasó toda su vida vendiendo café en un cafetín.
5)El que descubrió las leyes del movimiento y la gravedad; Newton, no era físico, ni matemático; era más bien un muchacho curioso, que sacó prestados seis libros de matemáticas de una biblioteca, se los estudió e inventó el Cálculo, el cual aplicó luego al movimiento, descubriendo las leyes que lo gobiernan.
6) A Einstein, se le dijo en la universidad que abandonara la carrera y se dedicara a otra cosa, puesto que; según los doctos, él no servía para la física. Gracias a Dios que nunca hizo caso.
Ejemplos como éstos no son la excepción, sino la regla.

Es necesario mantener la mente lo más abierta posible, atreverse a indagar en terrenos de lo desconocido, incluso aceptar el riesgo de hacer el ridículo, si se quiere ser original e innovador.

Nuevas matemáticas

La Gestalt tiene como principio fundamental el que sigue:
"El todo es mayor que la suma de sus partes".
Y aunque este principio nace en la psicología, puede ser extrapolado a todas las ciencias, y debiera serlo a las matemáticas.
Mis conocimientos matemáticos son escasos, sin embargo me resulta evidente que las matemáticas no son de ayuda alguna para entender fenómenos como la multidimensionalidad del espacio-tiempo, o las complicaciones que se presentan en eventos sociales como marchas, revoluciones, pánico general, etc.
Si dos personas juegan una partida de pool, para un físico es muy fácil descubrir; con la ayuda de la matemática vectorial, en qué buchaca irán a parar las bolas, pero predecir el comportamiento del vencido frente al vencedor, es imposible con las matemáticas existentes. ¿El vencido admirará al vencedor?, ¿lo envidiará sanamente?, o ¿le propinará una golpiza?
Me pregunto cómo veríamos nuestro entorno si nuestros sentidos fueran capaces de observar todas las dimensiones del contínuum espacio-temporal, en lugar de limitarse a observar las tres dimensiones espaciales que todos conocemos.
Yo dudo mucho que exista en todo el universo un fenómeno o un evento o una secuencia de fenómenos y eventos que no puedan ser explicados matemáticamente, de manera que si tal cosa sucede es sólo porque todas nuestras matemáticas (incluyendo la geometría) están basadas en un paradigma tridimensional, y el universo todo es multidimensional. Si a algún matemático se le ocurriera intentar inventar o descubrir unas matemáticas basadas en un paradigma multidimensional -algo parecido a lo que fuera la iniciativa de Newton cuando inventó el cálculo-; esta persona (o grupo de personas) estarían haciéndole el más grande favor a la humanidad desde la invención de la rueda.
Para ello tenemos que cambiar nuestros modelos mentales y paradigmas y buscar nuevas formas de reorganizar los conocimientos alcanzados hasta la fecha.
Necesitamos una teoría de la inventiva, que enmarque nuevos paradigmas acordes con los nuevos descubrimientos científicos, pues el mecanicismo reduccionista de Newton y Descartes deja la relatividad, la incertidumbre cuántica y tantos otros fenómenos como a peces fuera del agua.
Y aunque acepto que dichos descubrimientos fueron realizados dentro del paradigma cartesiano, no veo cómo podamos ir más allá sin un cambio de paradigmas. Por otro lado, el reflexionar en todas las formas posibles de reorganizar elementos preexistentes es sencillo para nuestros cerebros, pues esa es la forma en que ellos trabajan.
El camino contrario (que también es válido), de ponerse un problema y hallar una solución; por lo tanto, también lleva implícito este sistema de recoger todo lo que hay en la mente y reorganizarlo de tantas maneras como sea posible, hasta dar con la solución que se busca.
Finalmente; el todo no es la suma de sus partes, sino que es mayor que ésta última. Eso sería como admitir que 2+2 es 5 o 6 o 10.
¿Cómo quedan las matemáticas ante este principio que ha resultado verdadero en muchos campos (y no solo en el psicológico)?
Como se puede ver; es necesario revolucionar las matemáticas, para avanzar más rápido, necesitamos una geometría del espacio-tiempo, pues la del espacio se nos quedó coja y mocha; e incluso me atrevería a ir más allá y decir que necesitamos de unas matemáticas multidimensionales (incluida la geometría).
Pero como ya dije, no soy matemático, y no tengo ni la más pálida idea de cómo alcanzar dicho objetivo, ojala y algún matemático se aboque a crear las matemáticas espaciotemporales que la humanidad clama por que aparezcan.

Lo que nos aleja de la felicidad.

Para mí, lo primero que hay que hacer, incluso antes de intentar responder a esta pregunta, es definir qué entendemos por felicidad, cuál es su definición.
¿Es acaso felicidad vivir sin problemas, con todo a la mano, obteniendo todo lo que se quiere con sólo chasquear los dedos?, suena bien ¿verdad?, pues no; una vida así sería tan aburrida y tan vacua de significados ¡que la gente se suicidaría para evitar el fastidio y la modorra!

Entonces, para saber qué nos aleja de la felicidad lo primero es saber qué es la felicidad.
No puedo saber qué me aleja de tu auto si no sé cual es tu auto, no puedo saber si estoy en el camino correcto cuando no tengo ni la más pálida idea de hacia dónde quiero ir.
Para unos la felicidad es una meta, un objetivo, para mí, la felicidad no es una última parada, sino más bien es una manera de viajar.
La felicidad es una actitud mental, una forma de enfrentar la vida.
En ese sentido, lo único que en realidad nos aleja de la felicidad es el auto sabotaje que nos propinamos constantemente por miedo a ser felices.
¡Sí!, tenemos miedo de ser felices, ¿qué dirán mis amigos si me muestro alegre ante una tragedia?; dirán pestes de ti; seguramente, pero te aseguro de que ellos también estarán felices de que la tragedia no les ocurrió a ellos.
Nos aferramos al pasado, eso es cierto, pero aferrarse al pasado no es el error, el error es aferrarse a los traumas del pasado, y el error es también aferrarse a los recuerdos gratos del pasado; no ya para disfrutarlos o anclarse a estados de animo positivos que puedan movernos al triunfo, sino para lamentarnos del presente usando el pasado como excusa.
En cuanto a todos los demás argumentos que se pueden esgrimir respecto a la pérdida o no consecución de la felicidad, se resumen todos en una sola palabra:
AUTO SABOTAJE.
Escogemos relaciones que nos hacen daño por auto sabotaje. Nos mudamos a una casa en una montaña de arenisca a sabiendas de que la primera llovizna va a barrer con aquella, por auto sabotaje. Aceptamos un trabajo que odiamos después de declinar una oferta de trabajo atractiva por auto sabotaje. Y por auto sabotaje bebemos esos licores que saben a diablos, fumamos cigarrillos que apestan e incluso nos drogamos con productos ilegales.
Y por auto sabotaje no vemos el árbol cuando estamos manejando, o el auto de al lado o el caballo en medio del camino.
Y es por auto sabotaje que evadimos nuestras responsabilidades culpando al mal tiempo, a la sociedad o a los extraterrestres de todas nuestras desgracias, y si, porque aceptar nuestra responsabilidad es el primer paso para aprender, y si aprendiéramos seriamos felices...
De manera que después de definir qué es la felicidad para cada quién, podremos concluir todos juntos que lo único que nos aleja de la felicidad es el auto sabotaje, o sea que somos nosotros mismos quienes renunciamos a la felicidad una y otra vez, cada quién por distintas causas, todas ellas aprendidas.

Miedo, rabia, culpa y vergüenza.

En nuestro universo interior existen cuatro sistemas de alarma, que bien usados son una bendición.
Éstos son el miedo, la rabia, la culpa y la vergüenza. Todos los sistemas de alarma responden a los instintos de sobre vivencia del individuo y de la especie.
El miedo se activa ante la presencia de un peligro externo inminente, nos avisa del peligro y nos permite reaccionar ante él, ya sea mediante la huida o la defensa, aunque también puede generar parálisis.
El problema con el miedo es que se puede activar tanto ante peligros reales como ante peligros imaginarios e inexistentes, como es el caso de las fobias.
La rabia se activa ante un ataque inminente desde el exterior, puede o no haber miedo previo, pero en el momento en que se activa la rabia, el ataque ya está realizándose, aquí también los ataques pueden ser reales o imaginarios.
La culpa, en cambio nos avisa del daño que estamos por hacerle o le hemos ya hecho a alguien o algo externo a nosotros; y su función es impedir la acción dañina o minimizar sus consecuencias si ya se ha llevado a cabo.
La vergüenza se activa ante el auto sabotaje, cuando nos hacemos daño a nosotros mismos, bueno sería que dicha alarma se activara antes de sabotearnos, en todo caso su función también es llamar nuestra atención sobre las consecuencias de nuestras acciones para así minimizar los daños.
El problema con estos sistemas de alarma es la obsesión compulsiva, que es cuando las alarmas no se apagan una vez realizada la toma de conciencia, llevándonos a estados alterados de la mente totalmente negativos, así el miedo que no se desactiva conduce a la paranoia, la rabia a la psicosis, la culpa y la vergüenza llevan a la depresión, y todos juntos pueden desembocar en la alienación propia de la esquizofrenia.
Para aclararlo más, el mal uso o la in activación de estos sistemas naturales de alarma tiene un efecto parecido al que significaría manejar un automóvil a lo largo de mil o más kilómetros con la alarma antirrobos conectada todo el tiempo.
Con razón hay quienes se suicidan, ¡qué horrendo debe ser vivir bajo tales condiciones!

¿Qué hay detrás de la muerte?

¿Qué hay después de la muerte?, ¿existe el alma?, ¿trascendemos acaso?, ¿hacia dónde?
Esas son las grandes preguntas con millardos de respuestas y sin respuesta definitiva, las preguntas que hicieron surgir la filosofía, con todas las artes y todas las ciencias.
¿Qué hay más allá de la vida?, ¿quiénes somos?, ¿qué hacemos aquí?
Yo personalmente sostengo al menos tres hipótesis, o posibilidades, pero dudo mucho que alguien pueda probar sin lugar a dudas qué sucede después de la muerte.
Mi primera hipótesis es que salimos de este universo hacia otro, a través de algún agujero negro, en espíritu, o tal vez tan sólo quedamos en éste universo pero en la única dimensión real, la onceava, la súper gravedad (para entender de lo que hablo van a tener que preguntarle a un físico, porque no sé bien cómo explicarlo).
El universo tiene al menos 11 dimensiones demostradas matemáticamente, aunque se sospecha que tiene una veintena, nosotros solo percibimos tres dimensiones, y la cuarta dimensión -el tiempo- la percibimos distorsionada, ya que la linealidad del tiempo es una ilusión.
Quién sea capaz de observar el Universo (y a nosotros mismos) en todas sus dimensiones, tendrá respuestas a las grandes preguntas.
Y esto me lleva a la segunda hipótesis, nacimiento y muerte no serían principio y fin sino las dos fronteras de una vida que ya es eterna, y que vemos de manera lineal para no sucumbir al caos calidoscópico que significa la multidimensionalidad del tiempo, en la coexistencia de presente pasado y futuro en el mismo instante, infinito y eterno.
De manera que según esta hipótesis, al morir lo único que hacemos es volver a nacer del vientre de nuestra madre actual, en el mismo año en que hemos nacido y repetir la misma vida, una y otra vez, con la posibilidad de cambiar lo que hemos hecho mal.
Esta hipótesis me resulta atractiva, sobre todo porque resuelve la paradoja de tener libre albedrío, a pesar de que todo está escrito, que a tantos estudiosos bíblicos los ha puesto a debatir, dándoles dolores de cabeza.
Mi tercera hipótesis es la reencarnación, y sobre ella no voy a comentar, pues ya ha sido suficientemente trillada.
Lo único que voy a decir es que la reencarnación no tiene porqué chocar con la religión cristiana, desde que la reencarnación sería el paso del alma de un cuerpo de carne a otro cuerpo de carne, mientras la resurrección sería el paso del alma de un cuerpo de carne a un cuerpo glorioso (sea lo que sea que eso signifique), como el que tenía Cristo al resucitar.
En última instancia, no puedo negar la posibilidad de que todas nuestras creencias sean falacias, y después de la muerte no haya absolutamente nada.
Mi experiencia personal me dice que esto último no es así, pero desde que toda experiencia personal es subjetiva (y nunca objetiva), entonces esa posibilidad queda en el tapete.

La verdad del capitalismo.


La propiedad privada está en nuestros genes, lo primero que dice un niño cuando comienza a hablar es "mío"; el instinto territorial no sólo existe en el hombre sino en todas las especies y fue Dios quien lo puso allí.
Por ello decidí hablar de la verdad acerca del capitalismo, según como yo la veo.
Y comienzo con un ejemplo.
Si una persona ahorra toda su vida, con sacrificios, y luego de acumular un capital, lo arriesga en aras de producir bienes o servicios, nadie me va a negar que tenga derecho a ganar más que los demás, incluso tiene la necesidad de hacerlo para cubrir el riesgo asumido.
Esto es lo que yo llamo un capitalista honesto.
Ahora, si nuestro personaje no ha obtenido su capital con sacrificio, o pegando la lotería, o por otro medio lícito, sino a través de extorsión, chantaje, robo, u otros medios ilícitos, no es y nunca ha sido capitalista, no es más que un vulgar ladrón.
Y si; en cambio, nuestro personaje, sí obtuvo su capital honestamente, pero no asume el riesgo de sus operaciones, sino que lo transfiere a sus empleados (descontándoles sus pérdidas) o a sus clientes (subiendo los precios) o a ambos, deja de ser capitalista y pasa a ser usurero.
De manera que a mi modo de ver, es hora de discernir entre el verdadero capitalista, el ladrón y el usurero.
Por otro lado, la igualdad absoluta es desigualdad e injusticia, la verdadera igualdad es; única y exclusivamente la igualdad de oportunidades.
O sea, si yo me gasté todo mi dinero en parrandas y goces, no puedo pretender apropiarme de aquello que a otro le costó toda una vida de sacrificios obtener, porque eso sería injusto.
Ahora, si bien es cierto que Dios le dio a Salomón sus riquezas, (lo cual demuestra que Dios no aborrece a los ricos sino a los ladrones y usureros); también es cierto que Dios pide a los hombres velar por los más necesitados, y esto es así porque a los ojos del Creador todos somos iguales y todos merecemos una vida digna y gozosa, además de culta e informada.
O sea que el capitalista debe velar por sus congéneres menos afortunados o más fiesteros (derrochadores).
Por otro lado, el socialismo sólo es bueno cuando se conjuga con el capitalismo, (no con la usura ni con la corrupción) en un capitalismo socialista o socialcapitalismo, como prefieran llamarlo.
El comunismo u oligarquía monopartidista, no es otra cosa que un capitalismo de Estado... no; rectifico, es un ladronismo usurero de Estado, porque si fuera capitalismo honesto sería bueno.
En definitiva el camino de Dios es el camino de en medio, ni corrupción y usura, ni comunismo, sino socialcapitalismo.
Así que; quienes habiéndome leído creen que estoy de acuerdo con el capitalismo tienen razón y se equivocan, y quienes creen que estoy con el socialismo también se equivocan y tienen razón.
Fíjense; mis lectores invisibles, el gran daño que nos hace utilizar las mismas palabras con significados tan divergentes, llevándonos a litigios, querellas e incluso guerras, sin darnos cuenta que casi siempre todos queremos lo mismo, sólo que no nos entendemos al expresarnos.
Gracias por la atención prestada y hasta el próximo ensayo.

Filososfia y arte.

La filosofía es la madre de todas las ciencias, pues al igual que las ciencias busca las causas primigenias y las últimas consecuencias de fenómenos y eventos.
Pero la ciencia usa el método experimental que consiste en la medición y cuantificación, de manera que aquello que no pueda ser medible o cuantificable; tampoco puede ser objeto de estudio de la ciencia.

La filosofía en cambio estudia los fenómenos mediante la especulación, por tanto todos los fenómenos, tanto medibles como no medibles entran dentro de su campo de estudio.
Ahora, a mí personalmente me gusta distinguir entre la filosofía académica, que es la que se imparte en las Universidades, y la filosofía cotidiana, que es la que enseñan los abuelos y se aprende en las calles, y en última instancia es la que realmente nos afecta día a día.
La filosofía no solo está relacionada con el arte, sino que además lo está en un camino de doble vía:
1) El arte como objeto de estudio de la filosofía.
2) La filosofía como objeto de trabajo del arte.

No es necesario clasificar formas de arte como arte filosófico, las intuimos naturalmente, pues conseguimos abundantes temas de filosofía cotidiana tanto en las pinturas, esculturas, como en el cine, la televisión y la literatura.
La filosofía académica es menos tratada pero también se la trata en las artes.
Finalmente quiero acotar dos cosas más, en primer lugar que la especulación también requiere de un método para evitar los sofismas que inducen a errores.
En segundo lugar quiero recordar que la palabra filosofía es de origen griego, siendo que filo significa amor y sofía significa sabiduría, de manera que el filósofo es un amante de la sabiduría.
Y para lograr Arte, ¿no es necesario acaso saber lo que se está haciendo?, ¿tener conocimientos?
Así que no son sólo la ética y la estética (ramas de la filosofía), los parales que conjugan arte y filosofía; el sólo hecho de que hacen falta conocimientos y técnicas para plasmar arte, ya hace del artista un filosofo (principiante o consumado).
En cuanto a la filosofía barata, mucho he escuchado esa frase, pero excepto por los sofistas, dudo mucho que pueda existir semejante falacia.

Amor y apego.

Quiero hablar del amor, pero del amor verdadero, el incondicional.
Porque el amor que pone condiciones no es amor sino apego, y responde a necesidades, no a sentimientos.

El apego pone condiciones a la querencia, con frases como (yo te amo, si piensas como quiero, si haces lo que quiero, si dices lo que quiero), el amor verdadero tan solo dice (yo te amo y punto).

Las condiciones al principio son pocas y manejables, pero pronto se hacen muy numerosas como para recordarlas y demasiado exigentes como para cumplirlas, es entonces, cuando dejamos de cumplirlas, que el apego se quita la careta y muestra su verdadero rostro... el rostro del odio.

Así, odio y apego son dos caras de la misma moneda.

El amor en cambio, no tiene contrarios, porque lo contrario al amor seria el desamor, y desde que el desamor es ausencia de amor, siendo ausencia es nada, no existe.
Solo quería hablar del amor incondicional y perfecto, que es la esencia del Dios Vivo.

El poder de los gestos y la voz.

Cierta vez, un amigo mío pagó una prostituta para que nos hiciera compañía, pero dado que yo no cargaba dinero, sólo él tuvo relaciones con ella, yo me limité a hablarle, y recuerdo que estaba molesto, así que comencé a buscar palabras elegantes y rebuscadas para ofenderla, pues no quiso acostarse conmigo gratuitamente.

No sé exactamente lo que le dije, pero sé que la llamé puta, y por ello yo estaba pendiente de sus manos, ya que no sabía si ella era zurda o derecha, y por tanto no podía adivinar de qué mano saldría la bofetada que me debía propinar.

Para mi sorpresa no hubo tal bofetada, al contrario, con mis ojos desorbitados -como suelen tenerlos los sapos cuando sienten que va a llover-, me sorprendí escuchándole darme las gracias por ¡haberla elogiado!

-¡Qué bonito hablas!- me dijo; -y gracias por el halago- continuó.

Llegado ya a mi casa, no entendía aún lo que recién había acontecido y; reflexionando sobre ello, recordé cierta vez en Italia, en que yo estaba viendo un programa de televisión, en el cual explicaban el efecto que tienen la modulación del tono de voz y la gesticulación sobre las masas.

Y allí estaba Hitler, dando uno de sus discursos, a través de una pantalla en blanco y negro.

Hitler hablaba alemán, idioma que desconozco totalmente, pero el moderador pidió que escucháramos al orador aunque no entendiéramos nada.

Y así lo hice, luego de unos minutos -que pudieron ser dos o diez- se me crisparon todos los vellos del cuerpo, y comencé a estremecerme, era tal la fuerza de ese señor, que si en ese momento me hubiese dicho -lánzate al precipicio y serás salvo- ¡lo habría hecho!.

Yo estaba convencido de que ese señor era buena persona, pero la historia me revelaba todo lo contrario, de manera que el conflicto estalló en mi interior.

¿Qué estaba diciendo Hitler?, pronto lo descubrí, el moderador tradujo el discurso íntegro, y lo que antes fuera admiración pronto se transformó en desprecio.

-¡Mierda!- pensé, -ese hombre está loco, ¡necesita un psiquiatra urgente!

Fue así como comprendí que las masas no siguen a los caudillos por el contenido de sus mensajes (en efecto, ese ni lo entienden), los siguen porque ellos saben modular su tono de voz y gesticular en correspondencia, moviendo pasiones y exacerbando emociones.

Las masas ignorantes, ignaras e ignotas no saben a dónde los llevan estos locos, pero se dejan llevar porque sus modulaciones de voz y sus lenguajes corporales convencen, independientemente del contenido de sus discursos.